El gran breaching
Lanzan 25–40 toneladas fuera del agua. Se cree que comunica, corteja o se sacude parásitos — y es la seña de la casa.
Cada año recorre casi 8.500 km desde la Antártida hasta las aguas cálidas de Bahía Málaga — a nacer. Esta es su historia, contada donde sucede.
Desliza para seguir su ruta: de las aguas heladas donde se alimentan de krill, subiendo por la corriente de Humboldt, hasta el mar cálido del Pacífico colombiano donde se aparean y dan a luz.
En el verano austral se atiborran de krill en las aguas heladas de la Península Antártica y el sur de Chile, acumulando la grasa que las sostendrá el resto del año.
Emprenden una de las migraciones más largas de cualquier mamífero, subiendo por la costa de Chile y Perú a lo largo de la corriente de Humboldt. El récord documentado de esta población: 10.005 km.
En el trópico casi no comen: viven de sus reservas. Vienen porque las crías nacen casi sin grasa y necesitan mar templado (25–28 °C), somero y protegido para sobrevivir sus primeras semanas.
El Pacífico colombiano recibe unas 3.000 yubartas por temporada. Bahía Málaga —Parque Nacional Natural Uramba— es la mayor sala cuna: más del 70% de los grupos que se observan allí llevan cría.
Cortejo, canto, nacimiento y crianza — el mundo íntimo de la yubarta mientras está en nuestras aguas.
Lanzan 25–40 toneladas fuera del agua. Se cree que comunica, corteja o se sacude parásitos — y es la seña de la casa.
Solo los machos cantan. Su canto tiene frases y temas, evoluciona cada temporada como una moda y se propaga entre poblaciones. Cuatro científicas colombianas ayudaron a descifrarlo.
Tras casi un año de gestación, la cría nace en nuestras aguas midiendo unos 4 m. Mama leche con ~45% de grasa y crece a ojos vista para poder viajar al sur.
La madre y su cría se comunican en voz muy baja —un “susurro”— para no ser oídas por machos u orcas. El vínculo es la unidad social más fuerte de la especie.
Varios machos escoltan a una hembra en veloces “heat runs”, empujándose y golpeándose para ganar la posición. La hembra no es pasiva: trompetea y marca el ritmo.
El patrón blanco y negro bajo la cola es único en cada ballena, como una huella digital. Así la ciencia (y la Fundación Yubarta, desde los años 80) reconoce a cada individuo.
En Portobelo seguimos las reglas del Parque Nacional Natural Uramba y de la autoridad ambiental. Así el encuentro es seguro para ti y para ellas.
Todo esto pasa en Bahía Málaga, a donde te lleva nuestro tour de avistamiento. Zarpamos del Muelle Turístico de Buenaventura, temporada de julio a octubre. Lia te confirma cupo y fecha al instante.